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26 Julio 2010
¿Hasta donde llega el amor de un padre por un hijo? Esta es la historia de un padre australiano que realizaba año tras año el Ironman (hombre de hierro), un prueba de Triatlón que consta de 3.800 m de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie, y su mayor ilusión era competir en dicha prueba al lado de su hijo.
Ese niño nació con parálisis cerebral. Aún así, el padre no vió ésto como un obstáculo y entrenó todos los días, junto a su hijo, hasta que llegó la hora de competir.
Con 60 años cumplidos, este padre y su hijo lograron terminar la carrera en un tiempo de 17 horas, cuando el tiempo medio es de 12.
Sin duda un viedo que ilustra la fuerza que nos viene de Dios y que es fundamental para poder avanzar en nuestra vida cristiana.



